The World S Facebook Relationships Visualized

Visiones topográficas

07 julio 2021

Las cartografías manifiestan, además de la simple necesidad de representación, un conjunto de deseos, aspiraciones, voluntades de poder y de muchas otras dimensiones humanas, como lo es la vocación irresistible de ser documentos reales y «objetivos».

En el año 2010, Facebook dio a conocer un particular mapa mundial. Se trataba de una apretada cartografía de líneas, por momentos transformadas en verdaderas manchas, que no constituían simplemente la presencia de los usuarios en el mundo, sino una representación de las relaciones entre ellos. Era, más que nada, la materialización cartográfica de la idea de red social, fenómeno que permite entender y asumir la verdadera complejidad de lo global.

 

Se trata de algo así como de esos mapas que muestran las compañías aéreas para ilustrar el alcance de sus vuelos, fascinándonos con su llegada a los más remotos lugares del orbe. De la misma manera, Facebook exponía en aquel mapa millones de líneas blancas sobre un fondo azul intenso. Si bien había una cartografía de base para poder ubicar el comienzo o el final de cada línea blanca, no estaban delimitados ni los contornos continentales, ni sus divisiones nacionales, ni tampoco sus ciudades.

 

Apenas habían coordenadas geográficas para ubicar el origen y el destino de cada conexión. Recordemos que, para entonces, Facebook tenía 500 millones de usuarios.

 

Cuando observamos ese mapa, entendemos perfectamente la presencia de América y su concentrado urbano y la fuerza lumínica que deriva del nítido contorno europeo. Prácticamente leemos todos los continentes e incluso ciertos países con su divisoria nacional.

 

Europa Usa

Costa este de América del Norte y Europa

Sin embargo, también observamos algunas indeterminaciones: China prácticamente no se ve y casi todo el interior de África permanece oscuro.

 

Como cualquier otro mapa, este nos permite también establecer algunas conclusiones como resultado de un análisis interpretativo.

 

Africa América

América del Sur y África Central

 

En primer lugar, exist en zonas evidentemente más globales que otras, dada su mayor luminosidad representada. Esos posibles grados de globalidad o de conexiones de red están directa directamente vinculados a las economías regionales y a su acceso a la tecnología – por eso los Estados Unidos brillan en su claridad y el centro de África permanece oscuro.

 

Hay zonas donde, sin embargo, sabemos que la tecnología está presente y que las economías son poderosas – como es el caso de China –  pero me permanecen oscuras. No es posible leer ni siquiera la forma que alcanza esa zona del mundo en términos perimetrales. Allí, las líneas se empobrecen y desaparecen. Podríamos leer el mapa de Facebook, por tanto, como un indicador de la libertad en el uso del instrumento.

 

Podríamos continuar sacando otras conclusiones a partir del trazado que resultó de la geolocalización de las relaciones entre los usuarios de Facebook. Pero hay algo que particularmente fascina de este mapa virtual. Se trata de una cartografía que para ser trazada exigió un altísimo componente tecnológico aplicado pero que, para poder transmitir la verdadera potencia y el asombroso desarrollo de la red, estuvo obligada a utilizar una modalidad de representar el mundo que tenía casi 500 años de antigüedad: la proyección Standard ideada por Gerardus Mercator, en el siglo XVI.

 

Proyección de Mercator, 1569

 

Sólo en esa tradicional imagen era posible comunicar la fuerza de lo nuevo. Sólo una idea revolucionaria, como la que había planteado aquel cartógrafo flamenco, podía permanecer en nuestro imaginario contemporáneo como manera de entender la dimensión física del mundo.

Bueno es decir que el plano mundial de Mercator no era tampoco una representación simple y directa del mundo, sino una interpretación del mundo. No en vano Europa, su Europa, ocupa un lugar central dentro de la representación. No en vano el observador de su mapa está obligadamente mirando desde un solo lugar y de una sola manera el conjunto del orbe.

Quizá porque las cartografías manifiestan además de la simple necesidad de representación, un conjunto de deseos, de aspiraciones, de voluntades de poder y de tantas otras dimensiones humanas como la vocación irresistible de ser documentos reales y objetivos.

Escrito por:
William Rey Ashfield
William Rey Ashfield